Cuando crezcas, descubrirás que ya defendiste mentiras, te engañaste a ti mismo o sufriste por tonterías. Si eres un buen guerrero, no te culparás por ello, pero tampoco dejarás que tus errores se repitan.
Paulo Coelho

domingo, 27 de diciembre de 2009

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Robe à la Polonaise



Este vestido Neoclásico de 1775 se conoce con el nombre de “robe a la polonaise”, en España se llamó “polonesa”, y estuvo de moda durante el reinado de Carlos III.
La polonesa derivaba de una vestimenta funcional , la llamada robe retroussée dans les poches o vestido arremangado en los bolsillos, cuyo origen se encontraba en una costumbre de las mujeres trabajadoras, que se recogían las faldas para poder caminar y trabajar.
Existían diferentes tipos de polonesas: a la inglesa, italiana, francesa, circasiana…, según el tamaño de los pliegues de la falda y los adornos empleados; también era frecuente un modelo corto utilizado para los viajes.
En gran parte, el éxito de este vestido se debió a la comodidad que suponía el haber abandonado los gigantescos tontillos del traje “a la francesa”, un factor que lo convirtió, en el atuendo idóneo para el paseo.
El de la imagen está expuesto en el Museo del Traje de Madrid. Es una verdadera obra de arte, en concreto esta tejido en seda listada de color salmón y adornado con tafetán de seda verde. Tiene un escote delantero redondo y con el cuello vuelto. Las mangas, son largas y estrechaa, cerradas con cinco botones cilíndricos forrados con hilos de seda. Las costuras van cubiertas por un cordón trenzado que termina a la altura de la cintura en lazo de pasamanería y borlón. Cuello, hombreras y puños están realizados en seda verde drapeada.
El rasgo más característico de este vestido fue la falda abullonada en tres partes por medio de un cordón deslizante. La identidad española de esta polonesa la dan los elementos decorativos, como el drapeado de las hombreras que tapan las costuras de los hombros.



jueves, 17 de diciembre de 2009

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María Pita



María Mayor Fernández de Cámara y Pita (Sigrás, 1565 – 1643), conocida como María Pita, fue una heroína de la defensa de La Coruña en 1589 contra la Armada Inglesa dirigida por el corsario Francis Drake.

El 4 de mayo de 1589 las tropas inglesas, habiendo cercado la ciudad de La Coruña, abrieron una brecha en la muralla y comenzaron el asalto de la ciudad vieja, dirigidas por un alférez que, con la bandera de la resistencia en mano, logró subir a la parte más alta de la muralla. María Pita mató al alférez inglés. No se sabe realmente con qué arma se llevó a cabo la muerte del alférez; hay quien dice que con la espada del marido difunto de María Pita (su segundo esposo Gregorio de Recamonde, muerto en ese mismo asalto inglés); otros que con cuchillos de su negocio personal; y otros que con arma de fuego. La tradición dice que este hecho se llevó a cabo al grito de "Quien tenga honra, que me siga" y que ésto desmoralizó a la tropa inglesa, compuesta por 20.000 efectivos, y provocó su retirada. Una vez acabada la batalla, ayudó a recoger los cadáveres y a cuidar de los heridos. Junto con María Pita, otras mujeres de La Coruña ayudaron a defender la ciudad; está documentado el caso de Inés de Ben, que fue herida por dos balas inglesas en la batalla.


Estuvo casada cuatro veces y tuvo cuatro hijos. Al enviudar por última vez, el rey Felipe II le concedió una pensión que equivalía al sueldo de un alférez más cinco escudos mensuales y le concedió un permiso de exportación de mulas de España a Portugal.

La Casa Museo de María Pita de La Coruña recuerda la vida de esta heroína. En el solar que ocupa se levantó en el siglo XVI una vivienda propiedad del primer marido de María Pita, Juan Alonso de Rois.
Se estructura en cuatro salas:

* Planta Baja: En la que se expone información básica sobre la ciudad en los siglos XVI y XVII.
* Casa de María Pita "a vella": Recreación de la tienda y dormitorio principal de la casa de sus padres.
* Sala nivel 2: Información sobre el papel jugado por La Coruña en las relaciones internacionales de la época.
* Sala nivel 3: En el que se analizan las relaciones entre España e Inglaterra y los hechos que llevaron al ataque de la ciudad de La Coruña en el año 1589. En una segunda parte se expone una panorámica de la trayectoria de la vida de María Pita.
En la Plaza de María Pita, en la ciudad de La Coruña y donde se encuentra situado el Ayuntamiento de la ciudad, se levantó un monumento en honor a María Pita. La obra, acabada en bronce, fue concebida por Xosé Castiñeiras, y en ella se representa a la heroína alzando una lanza con el cuerpo sin vida del alférez inglés que atacó la ciudad en 1589 a sus pies. La altura total de la obra es de 9,31 metros, compuesta por una plataforma de escalones de 45 cm, un pedestal de 5,56 m y una escultura de 3,30 metros. Su peso es de 30 toneladas.[1]
En el pedestal escalonado se encuentra un pebetero cuya llama permanecía encendida durante todo el día, permaneciendo cuatro horas apagada durante la noche, desde las tres hasta las siete de la madrugada.
* Se le puso su nombre al navío que realizó la Real Expedición Filantrópica de la Vacuna para la vacunación de los territorios de ultramar en 1803.
* En agosto de 2008, Salvamento Marítimo bautizó al Buque de Salvamento BS-14 como el "María Pita", con su base actual en Galicia.
* Iberia tiene un Airbus A340 para rutas intercontinentales bautizado con su nombre.
* La empresa de transporte interurbano Castromil (Monbus) tiene un autobús bautizado "María Pita".
* Existe en A Coruña un hotel de la cadena Meliá cuyo nombre es "María Pita"

sábado, 5 de diciembre de 2009

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Juana I de Castilla Segunda parte


Por fin Juana y Felipe se pudieron encontrar a mediados del mes de Octubre en la ciudad de Lierre, en un monasterio en el que se habia recluido a la princesa por consejo de don Luis de Osorio, obispo de Jaén, a quien Isabel la Catolica habia encomendado la guarda de su hija.
Este hombre, de probada virtud no pudo menos escandalizarse ante las costumbres de los flamencos, y criticaba constantemente su enorme afición a la bebida.
Luis de Osorio ante tanta depravación decidio con mutuo acuerdo con la princesa que se quedase en un monasterio.

Al septimo dia se presento en el monasterio Felipe el Hermoso de manera inesperada, habia venido cabalgando, con los jinetes mas rapidos así que un viaje que duraba aproximadamente una semana, lo hicieron en 3 dias.

Al cabo de un tiempo, de estar hablando con la princesa, Felipe el Hermodo comunicó a sus caballeros y a todo el mundo presente que ya que sus padres habian decidido que se casasen, no habia porqué dilatarlo mas si no que la boda se iva a celebrar inmediatamente.
Como la abadesa cuya autoridad dentro de los muros del monasterio estaba por encima del rey le pareciese poco decorosa tanta precipitación en casar se lo hizo ver a la princesa, a lo que la princesa le contesto: "Primero habriais de convencerme a mi, reverenda madre abadesa, de esa conveniencia que no alcanzo a comprender, pues bastante hemos esperado el uno por el otro, para que ahora tengamos que esperar tambien, a su eminencia el obispo de Malinas".
Para contentar tambien a los obispos de Jaén y Malinas se celebró el día 18 de octubre una ceremonia religiosa en la catedral de Bruselas. Los jovenes solo tenian ojos el uno para el otro.

Cuidó Felipe el Hermoso de que todos sus vasallos conocieran a la reina de la que se sentía tan orgulloso y con ella viajo durante dos años de felicidad, por todo Flandes, Amberes, Gante, Brujas, La Haya, Haarlem y Leyden, aunque su residencia mas habitual era Gante o Bruselas.

Un cronista holandés de la época, Raimundo de Brancafort, escribió cuando conoció de la locura de doña Juana:

" No a todos los humanos les ha sido concedida la dicha de la que disfrutó nuestra señora la duquesa de Borgoña, durante sus primeros años de matrimonio en tierras de Flandes. Todos sus subditos mirábamos en el amor que habia entre ellos, que se mostraba tan impetuoso y poco recatado, que hasta la reina Católica hubo de llamar la atencíon a su hija en mas de una ocasión en ese punto por medio de embajadores. Luego, cuando viajó a Castilla a recibir tan pesada herencia como es un reino mal avenido, se tornó la rueda de su fortuna hasta perder el juicio como dicen ahora ha sucedido."

En cuanto a la intervención de la Reina Católica hay que entenderla, pues no se podía comparar la austera corte española con la flamenca...
La Reina, envió al fraile dominico fray Tomas de Matienzo, inquisidor y discipulo de Torquemada. El primer encuentro entre el inquisidor y Juana fué el 1 de Agosto de 1498 y la archiduquesa lo trató en todo como a un subdito cualquiera no consintiendole que se sentara en su presencia, y despidiendole con voces destenpladas. Hay que considerar que doña Juana se encontraba en el sexto mes de embarazo.
Cuando nació su hija Leonor, fue fray Tomás quien ofició su bautismo.

Cuidó don Felipe el Hermoso de separar a su mujer de los cortesanos españoles que se habían venido con ella, pues siendo soberana de los flamencos y no de los castellanos, era natural que los primeros atendieran a su soberana y no los segundos.

El entusiasmo amoroso pronto dió nuevos frutos y doña Juana volvió a quedarse embarazada, esta vez del que sería el hombre mas poderoso de la tierra, el emperador Carlos V.

Continuara...